Cambio de imagen: El sello de la evolución

Los motivos para cambiar la imagen de una marca no siempre están precedidos por una disminución en las ventas o la pérdida de clientes, ni mucho menos por una crisis reputacional. En los últimos años, el espectro se ha abierto también hacia la necesidad de conquistar no sólo la mente del consumidor, sino también su corazón.


Despertar sensaciones y crear conexiones conscientes e inconscientes, que se vuelvan determinantes a la hora de tomar una decisión de compra, es el objetivo al que hoy le apuntamos todas las compañías, sin excepción.


Los consumidores atamos mentalmente -de manera automática y en tiempo real- el nombre de una compañía u organización a la manera cómo luce su marca. Posicionamos en nuestro cerebro su imagen y la relacionamos inmediatamente con una experiencia, positiva o negativa, y dependiendo de ello, le damos valor al producto.


Si bien cómo público externo muy poco tendemos a analizar a profundidad la psicología del color, la tipografía o la ubicación de los elementos de cada marca que decodificamos; es igual de cierto que en la actualidad, como clientes, buscamos algo más que sólo un producto… en realidad deseamos una verdadera solución a nuestras necesidades y además, que sea algo realmente único.


Es por eso que, con el pasar de los años, esperamos cierta “evolución” de los productos que consumimos y con ellos, su identidad.


Por ello, los cambios de imagen en las marcas también están guiados por lo que sucede en su entorno y los retos que afrontan sus consumidores diariamente, y al tiempo, afianzar los valores que la marca representa.

En este sentido, el profesor de Fundamentos del Diseño en el Centre de la Imatge i la Tecnologia Multimèdia -Citem-, de la Universitat Politècnica de Catalunya, Jose Luis Eguia Gómez, señala que “las empresas buscan la empatía con la sociedad y cambian por las exigencias del consumidor, porque es muy probable que si nosotros no lo pidiéramos no lo harían”.


Es ese orden de ideas, la adaptabilidad de la marca a los distintos canales de comunicación se convierte en un requisito fundamental para garantizar su vigencia. Starbucks lo ha entendido, y sus cambios han sido casi imperceptibles.

Al comparar sus dos logotipos encontramos que, aunque solo han hecho más ligero su imagen de toda la vida, tiene un gran impacto en el mundo digital, -donde se está concentrado gran parte de las ventas a nivel mundial- al ser más responsive y por lo tanto, se lee mucho mejor en dispositivos móviles.

Otro ejemplo de los cambios positivos que genera para una marca la trasformación de su imagen es Apple. Una vez Steve Jobs se hizo cargo de la compañía en 1997, esta empezó a destacarse mundialmente. El minimalismo y la modernidad han sido claves en sus productos y campañas, trasmitiendo en cada una de ellas una muestra de innovación.


Cambiando de “Apple Computer” a solo “Apple”, a lo largo de las últimas tres décadas, esta compañía se ha concentrado en ofrecer experiencias, más que productos o compras; logrando así diversificar su cartera de clientes y consolidarse como un gigante de la industria tecnológica que ya no solo concentraba sus ventas en computadores, sino también otros dispositivos electrónicos como el iPhone.



Como paso importante, le dieron un giro a su target con la idea de “Think Different y su logotipo se ha ido actualizando, de manera que se siga relacionando con la innovación como eje principal y mantenga una conexión constante con el mundo cambiante que envuelve a sus consumidores.


Como vemos, aún en los escenarios más positivos, el rebrandig se convierte en un aliado significativo a la hora de pretender aglomerar los atributos y valores inherentes a una marca. Darle un nuevo aire y mayor conexión con su público es el objetivo de la decisión de cambio que, muy bien manejada, nos lleva indiscutiblemente al éxito.


Habla con los expertos en posicionamiento de marca


Como hemos visto, el éxito de una marca está en lograr ganarse un lugar relevante en la mente de los consumidores; que seamos su primera opción cuando piensan en la necesidad a suplir e incluso, sin notarlo, se conviertan en validadores de los productos o servicios que ofrecemos.


Cuando se trata de reposicionarse por un cambio de imagen de marca, el desafío es aún más interesante. Precisamente, existen compañías especializadas en generar verdaderas experiencias alrededor de la nueva marca, reforzando sus valores y creando una conexión realmente fuerte.

En Igloolab, como agencia de health marketing, expertos en marcas de la salud; nos hemos enfocado en comunicar lo que deseen nuestros clientes, involucrando la creatividad y la tecnología para aumentar recordación.


Para ello, estructuramos e implementamos estrategias omnicanal, interactivas, innovadoras y eficaces, que generan un gran impacto en la industria farmacéutica. Como componente vital, brindamos experiencias phygital -que combinan lo físico y lo digital-, que nos facilitan la construcción de audiencias, que van mucho más allá de ser simplemente consumidores; otorgándole a cada marca un concepto memorable.


El impacto, la interacción y la recordación son los pilares que han motivado a que en Igloolab se creen permanente nuevas herramientas interactivas y formatos disruptivos para conectar dichas audiencias con contenidos avanzados, logrando un alto nivel de engagement y facilitando, por supuesto, el posicionamiento de marca que las compañías quieren con los clientes.


La marca es más que un nombre, es el sello de nuestra evolución. Por eso, debemos darle vida y aumentar su reconocimiento de una manera única.


Luis Alfonso Ruíz

CEO - Igloolab

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